Conocer la biodiversidad de un entorno no es solo una exigencia legal para aprobar un proyecto; es la única forma de garantizar su integración real en el territorio. Los censos de fauna y flora permiten identificar qué especies habitan, transitan o se reproducen en una zona concreta, detectando valores ecológicos críticos antes de que sea demasiado tarde.
En ICARUS, llevamos más de 30 años pateando el monte y los campos. Nuestros equipos de biólogos y técnicos de campo realizan inventarios rigurosos que sirven de base para Evaluaciones de Impacto Ambiental, planes de gestión cinegética y seguimientos de vigilancia.
Son estudios técnicos sistemáticos diseñados para cualificar y cuantificar las comunidades biológicas de un área determinada. No se trata de un simple listado de especies observadas, sino de un análisis que determina la abundancia, distribución, fenología (ciclos vitales) y el uso que hacen las especies del espacio (campeo, reproducción, refugio).
Este servicio es fundamental para cumplir con la Ley de Patrimonio Natural y Biodiversidad y las diferentes normativas. Un buen censo evita paralizaciones del Proyecto por aparición de especies protegidas no detectadas y permite diseñar medidas correctoras eficaces y realistas.



